Muchas tradiciones nos cuentan que en el principio de los tiempos, el fuego y el hielo actuaron como elementos generadores de la vida. Esa lucha continúa todavía y puede que sea eterna. Fuego, Hielo en su máxima expresión; y entre medias de ellos, lo que conocemos como "habitable".



A decir verdad, no hay mejor lugar para perderse; pero sólo un rato. La experiencia de estar en uno es maravillosa tanto de noche como de día. Por silencioso que parezca, el desierto te habla constantemente. A ti, a tu interior, a tu yo más profundo.


Pero la Madre Naturaleza siempre sabe establecer los límites adecuados para todo. Por eso por muy desierto que parezca un paraje, siempre hay lugar para la vida.










.jpg)
